Además del dinero y los prejuicios junto a los cánones, la cultura también es una base del juego y muy importante. Como estudié en filosofía, la cultura nos sirve para adaptarnos al mundo y saber cómo actuar ya que sabemos en qué entorno nos encontramos y así poder adelantarnos a algunos acontecimientos y no ser como un pez fuera del agua. Nos adaptan a dicha cultura desde pequeños y son cosas tan cotidianas como comer en platos con cubiertos, dormir en una cama, ver la tele en un sofá, lavarse los dientes con un cepillo...cosas así de sencillas. Igual resulta un poco tonto lo que digo, pero es porque estamos tan acostumbrados a esa cultura que nos resulta raro imaginar otra forma de hacer esas cosas y todas las que hacemos al cabo del día.
También entra dentro de esa cultura el significado que le hemos dado a unas cosas y los símbolos que nos hemos inventado. Como un paso de peatones, son solo líneas blancas pintadas en el suelo, ¿acaso por si solas indican que ese es el lugar por el que hay que cruzar? Los semáforos con sus colores, todas las señales de tráfico, la cruz de la farmacia, la cruz roja, una sirena en un coche de policía o en una ambulancia...
En nuestra sociedad también se tiene por costumbre que cuanto más esfuerzo, más recompensa, que sería el dinero y un mejor trabajo con comodidades y a la larga una mejor jubilación. Como en un cuento de Jorge Bucay, que decía de un hombre con un 44 de pie que se compraba zapatos del 41 para estar sufriendo todo el día y llegar a casa y tener su recompensa que sería estar en la gloria con los pies descansados después de un largo día de sufrimiento. Es absurdo, pero es lo que hacemos nosotros en nuestra vida, fastidiarnos si hace falta durante 40 años para que tengamos los caprichos que nos hacen creer que son necesidades y tener una jubilación tranquilita.
Se estudia para aprender aquello que te apasiona, pero también por dinero y es lo que te suelen decir, que estudies para que en un futuro tengas pan del que comer. Pero no te dicen que estudies para que seas una persona culta y sabia, con la que se pueda hablar de cosas interesantes...al menos a mí nunca me lo han dicho. Eso me fastidia bastante, al estar todo basado en el dinero tenemos que adaptarnos a esas reglas del juego, o si no te mueres de hambre. Igual la carrera de tus sueños esta fuera de tu ciudad y como tienes que pagar un pastizal que no tienes para poder estudiarla tienes que conformarte con cualquier otra cosa que te agrade y tenga futuro para que te pueda dar de comer. Lo veo bastante injusto...nosotros tendríamos que ser dueños de nuestro futuro y nuestras decisiones y nada tendría que impedirlo. También es bastante injusto que alguien tenga que tener 2 trabajos para poder estar adaptado al juego y poder llegar a fin de mes o para conseguir una casa donde vivir. De nuevo se interpone el dinero en tu futuro y tu felicidad.
Hay otro tema un pelín delicado del que no tengo por qué hablar porque no sé del tema, pero creo que se lo suficiente para verlo absurdo, que es la prohibición de los centros sociales ocupas. Al no estar adaptado al juego los prohíben, no les interesa ese tipo de cosas, perderán dinero o lo que sea, pero no les gusta. Simplemente es un centro donde se organizan obras de teatro, conciertillos, salas de ensayo y demás cosas de ocio...no hace mal a nadie, la gente disfruta de ese edificio abandonado y le saca partido como puede. Pero si que fastidia a alguien, y justo cuando lo ocupan quieren hacer algo allí aunque lleve años y años sin ser utilizado.
Tampoco se a que venía esto, solo son cosas que veo absurdas de este mundo y las intento mirar desde fuera, como si yo no fuera de esta cultura o de este mundo y de ahí intentar sacar alternativas un tanto idílicas...
La conclusión es que no porque se haya hecho siempre así tiene que ser la forma correcta y no porque siempre se haya hecho así tenga que seguir siéndolo. Nosotros lo hemos creado, nosotros podemos cambiarlo. No tenemos por qué vivir presionados y con un zapato de 3 tallas menor que nuestro pie, tenemos que vivir felices en armonía, sin presiones. Suficientes problemas nos da ya nuestra mente y nuestras emociones, como para que el maldito dinero y la forma en la que está construido el mundo nos tenga que traer más problemas.