domingo, 7 de febrero de 2010

Saqué la conclusión de que en el mundo en el que vivimos existe un juego en el que todos participamos. Este juego tiene infinidad de reglas y requisitos, bastante injustos por cierto, y unos resultados pésimos desde mi punto de vista además de incomprensibles.
El juego se basa en un trozo de metal al que nosotros le hemos dado un valor y el nombre de "dinero". Si naces en un trozo de la Tierra que escasea de dicho metal, (da la casualidad que suele ser en el hemisferio sur) tienes una vida similar a la de un animal y no tienes los privilegios que tendrían los habitantes del hemisferio norte.
En el hemisferio norte sobre todo, desde pequeños estudiamos una base para comprender el mundo y saber de él, y para más adelante conseguir un trabajo para que te de mucho metal, para que en un futuro cuando no tengas que trabajar tengas con qué mantenerte.
Suele ser que cuanto más difíciles y años sean los estudios, más metal obtendrás a cambio, pero hay algunas excepciones.
Mis dudas son. ¿Por qué en un juego que nosotros hemos inventado hay gente que sale perdiendo y gente que gana? ¿Por qué unos empiezan con ventaja y a otros ni siquiera se les ayuda casi?
Veo absurdo que nosotros hayamos inventado la economía y aun así nos va mal con ella. El mundo está desproporcionado. Unos viven en pésimas condiciones para que otros se bañen en champán. Tengo claro que para que yo viva lo bien que vivo, estoy privando a otros de una vida digna y adaptada a este juego...
¿Por qué no se cambia el juego si salen más perjudicados de él que beneficiados? porque los que lo controlan son los que más beneficios obtienen, no se empatizan con los que peor lo pasan y no mueven un dedo por cambiar el dichoso juego.

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